Hábeas corpus

La escribo así con tilde porque de esa manera consta en la Constitución ecuatoriana hecha por socialistas españoles, aprobada por ‘levantamanos’ de “corazones ardientes” y “de manos limpias”.

En 2008 cambió rotundamente el procedimiento y de ahí en adelante serán los jueces encargados de avocar conocimiento y ventilar esta acción.

No me quiero poner didáctico, la reseña histórica, su procedibilidad y la constitucionalidad de las leyes ecuatorianas se la puede versar en otro artículo o en temas de riguroso formal jurídicamente hablando con mi venia máxima de respetuosidad que el lector merece.

Los estafadores que hicieron esto creyéndose de “avanzada” pensaron en todo y hacen constar luego del artículo 268 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), esta resolución que textualmente dice: “El delito de prevaricato, tipificado en la legislación penal derogada como en la actual legislación, «en lo relacionada a la prohibición de fallar en contra de ley expresa, no se aplica en el contexto de la justicia constitucional.  Las actuaciones de las juezas y jueces, cuando intervienen en el conocimiento y resolución de garantías constitucionales, no son susceptibles de subsumirse en la conducta típica descrita en la infracción denominada como prevaricato; por tanto, no pueden ser procesados y mucho menos sancionados penalmente por dicho tipo penal.”.

Al estar bien protegidos ponen a muchachos recién graduados y gandules oportunistas como jueces y buscan en ellos a quien les haga el “favor” el que es bien redituado para que contravengan ley expresa a sabiendas que penalmente no podrán ser procesados.

Es por eso que las acciones de protección constitucionales se han vuelto el pan de cada día en este país, unos con las mejores intenciones, pero en la mayoría tienen el tinte del compadrazgo, el ‘politiquerismo’ y las más bascosas intensiones de dejar a delincuentes avezados libres de sus culpas.

Nuevamente se solicita públicamente el cambio de leyes no sólo con reformas y enmiendas esto está que ni el sistema ni la gente aguanta.

Ricardo Guamán Araujo

Twitter: @EMDLS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *