Una Semana Política sacudió el tablero electoral del país, luego de haber sobrepasado procesos de democracia interna, cada movimiento y partido político presentó sus candidatos a nivel territorial para las próximas seccionales.
En el mismo ejercicio democrático, nuestra provincia amaneció este fin de semana con 13 candidaturas firmes que aspiran la prefectura, mientras en la ciudad de Loja que contiene el 52% de la población total, esa paleta de colores dejó abierta las opciones a 15 candidatos.
Con ello evidenciamos que nuestra democracia aún es muy generosa, y que las tiendas electorales muy sagaces para mantener vigencia y vida política. Y es que pasamos del momento en que tuvimos partidos sin candados y candidatos sin partidos, a una sobre población de opciones electorales, (algunas muy desconocidas) que la papeleta nuevamente será una sábana electoral.
Y así, mientras en el contexto nacional, gran parte de la población mantienen un hastío político, la crónica roja acapara titulares, y el régimen gobiernista se dirige a un franco descenso, las futuras elecciones y sus colores aparentan posicionar un ambiente de falso optimismo.
No señor, las elecciones en nuestro país no son una fiesta democrática, la realidad nos posiciona como un circo político, con candidatos misóginos y machistas que vulneran la integridad de género, unos que sin reparos hacen turismo de partido en partido, y otros que sin la menor historia encabezan listas cantonales y/o provinciales, al final las ideologías y principios son lo que menos interesa.
¿Que nos queda como sociedad? Identificar, entender y comprender que la política es importante, la política nos gobierna y la política es seria; y quien se burle de ella… Por allí no es la vía.
Jorge Ochoa Astudillo
socjorgeochoaa@gmail.com