Organizar y promover una paralización nacional en la actual situación del país solo se explica si es que existe un fin protervo. Y lo hay. Los 10 puntos que la Conaie exige cumplir a Guillermo Lasso solo son una pantalla; mejor dicho, puro cuento. El verdadero objetivo es derrocar al gobierno democrático o, en su defecto, producir la “muerte cruzada” y posterior convocatoria a nuevas elecciones presidenciales y legislativas.
Se han identificado tres sectores aliados tras la intentona golpista: a) El correísmo, que aspira a regresar al poder en busca de impunidad para sus delitos; b) El grupo filo terrorista de Leonidas Iza, que tiene la misión de deslegitimar la “democracia burguesa” y crear condiciones objetivas y subjetivas para imponer su proyecto del “comunismo indoamericano”; y, c) La delincuencia organizada vinculada al narcotráfico, que le ha declarado la guerra al Estado ecuatoriano.
Pero, les fallaron los cálculos. Nunca pensaron toparse con el repudio mayoritario del pueblo ecuatoriano, que ha rechazado las prácticas delincuenciales adoptadas por los golpistas y se ha manifestado claramente en defensa de las instituciones democráticas y su derecho constitucional a vivir en un ambiente de paz y seguridad, única vía para reactivar la economía, reducir el desempleo y mejorar las condiciones de vida de los ecuatorianos, sobre todo, de quienes más lo necesitan, como es el caso de los pueblos indígenas.
Gustavo Ortiz Hidalgo
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