Mandar al tacho de la historia

Le botaron a Bucarám, le botaron a Mahuad, le botaron a Lucio, le intentaron botar a Correa, a Lenin y ahora a Lasso. Y nada cambió. En este país la democracia es un chiste mal contado y la clase política sabe cómo jugarlo, solo muta y sigue, vean a la DP. El reto es eliminar esa forma de hacer política.

Cuando te gusta alguien es legítimo, cuando no es ilegítimo. Necesitamos políticas de estado, para que cada 4 años este país no se reinicie, no lo improvisen, ni jueguen con él, ni tengamos un «pueblo» que no se haga cargo de lo que votó y busque botar un presidente. Necesitamos demócratas, necesitamos instituciones, no mesías, ni salvadores. ¿por qué no damos una lección mejor con una iniciativa popular que proponga antes que un desbalance? ese es el reto, proponer en vez de criticar. Cohesionar en vez de imponer.

No es que te guste Lasso o no, es que si no defiendes la institucionalidad ejerza quien ejerza ¿para qué el estado? ¿Para qué las elecciones? Hoy puede ser el movimiento indígena, mañana puede ser un grupo de extrema derecha, que los hay, con sus agendas. Este país necesita pactos con la gente, no entre partidos. Necesita cooperación, no conflictos. Necesita abrazar la diversidad no la polaridad. Necesita protestas sociales, no vandalismo para solucionar toda la deficiencia que tenemos.

Este país debe buscar otras vías y mandar al tacho de la historia tanto a la política de corbata como a la piedra que daña al ciudadano. Por la coyuntura. Yo soy ecuatoriano y soy demócrata. Para mi cualquier “ismo” pertenece a la misma clase política, a la clase que cree tener la verdad, la única forma de hacer las cosas, la receta absoluta y la quieren imponer o bien por la fuerza o bien manipulando el juego democrático.

Pablo Ruiz Aguirre

pabloruizaguirre@gmail.com

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