Una humilde propuesta

Vivimos tiempos vertiginosos. Necesitamos estar siempre inmersos en alguna actividad febril para completar una tarea muy importante. Concluida esta obligación aparecerán fatalmente otros deberes reclamando atención urgente. Pero, como diría Borges, si un favorable azar nos depara una tarde ociosa, haríamos bien en recorrer, con paso tranquilo, el centro de Loja. Digamos que desde la Plaza de San Sebastián seguimos la calle Mercadillo y viramos en la esquina de la calle Olmedo. Nos encontraremos con una serie de simpáticas casas coloniales y, al cabo de unas pocas cuadras, si logramos vencer la tentación de unos aromáticos bollos, veremos a nuestra derecha el teatro del Colegio Santa Mariana de Jesús. Llamado en otros tiempos “Grand Rex”, se trata de un espacio cultural que, en mi opinión, tiene la capacidad para albergar eventos importantes del próximo festival de las artes vivas. Con esta idea en mente podemos cruzar en dirección occidente por la calle Rocafuerte hasta encontrar el teatro del Colegio “La Inmaculada”. Que hace muchos años funcionó como “Teatro Loja” y que también puede ser el lugar de encuentro para revitalizar la escena lojana. 

Como ya ha comenzado a declinar el sol tomamos rumbo al oriente y antes de llegar a la avenida 24 de mayo encontramos, reservadamente escondido, el teatro del antiguo Instituto Educacional “Miguel Ángel Suárez”. Puedo dar fe, por haber presenciado su construcción y sus primeros años, que se trata de un espacio pensado para la actividad teatral. Don Miguel Ángel Suárez, recordado educador de nuestra ciudad, era muy aficionado a las representaciones teatrales, por eso este espacio cuenta con todas las instalaciones necesarias y, si la memoria no me traiciona, entiendo que tiene el foso respectivo, así como el espacio para el apuntador. Sería también un lugar ideal para el montaje de obras en el festival.

Carlos García Torres

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