Cuatro ejes fundamentales son los que marcan la labor de estos establecimientos, según señala David Álvarez.

Problemáticas como la sobrepoblación y el abandono de canes en las calles pueden superarse si se implementan clínicas veterinarias públicas. Así lo ve David Álvarez Vanegas, arquitecto lojano que lleva adelante esta propuesta.
El profesional señala que en otros países ya existen estos establecimientos y que los resultados son alentadores. Espera que en el país y en Loja se considere la idea y se la haga realidad.
Un problema que a escala nacional se agravó durante la pandemia del Covid-19 fue el abandono de canes. Detalla que esa situación creció en un 90%. “Lo que quiere decir que los casos han pasado de uno a 10 casos diarios”, refiere.
El rol de la veterinaria pública, a decir del arquitecto, consiste en brindar un servicio “bajo una perspectiva integral”, y a través de ejes considerados fundamentales como la esterilización, manejo de mascotas de abandonadas en las calles, servicio de adopción, y la capacitación a la ciudadanía.
Deja en claro que no se debe confundir veterinaria pública con albergues o perreras municipales. “Estamos hablando puntualmente de servicios integrales”, aclara, y señala que una veterinaria pública deberá realizar, por ejemplo, campañas permanentes de esterilización quirúrgica de mascotas. Puntualiza que muchos ciudadanos están conscientes de que esterilizar las mascotas es una solución a la sobrepoblación, pero que por temas de tiempo o falta de recursos económicos, no lo hacen. “Entonces esas campañas de control reproductivo son importantes para poder bajar el tema de natalidad de las mascotas y obviamente el abandono cuando no hay una natalidad programada”, asegura.
Otro servicio que debe brindar una veterinaria pública es la atención a animales maltratados y heridos. Para ello es necesario, dice, que exista una agencia de control municipal. También se deberá tratar el tema de mascotas agresivas y en estado de vulnerabilidad en espacios públicos.
Sobre la capacitación a las personas, sostiene que las veterinarias públicas deben sensibilizar. Las campañas de adopción, opina, también debe ser parte de la labor de estas entidades y se las puede hacer en coordinación con grupos de la sociedad civil, como las fundaciones animalistas.
PARA SABER
David Álvarez Vanegas menciona que está previsto exponer la propuesta a las autoridades cantonales.