Volatilidad del precio del petróleo

Que el mundo va a cambiar de modelo energético ya está fuera de discusión. Vivimos en un modelo económico donde el 85% sigue alimentándose de hidrocarburos; en Ecuador, desde 1970, donde se dio el primer grito de desarrollo gracias a los descubrimientos de hidrocarburos, hasta la fecha, ha existido volatilidad de precios.

En 2007 empezó el segundo ‘boom’ petrolero, donde el precio del barril estaba a USD 60 en promedio, continuaron los buenos precios hasta  2014; desde 2015 hasta la fecha los precios han sido fluctuantes; especialmente, la pandemia de coronavirus destrozó la demanda de petróleo hasta cotizarlo en valores de -20 $/b, lo cual produjo efectos drásticos en los flujos de ingresos e inversiones,  afectando de manera inmediata a los ingresos fiscales provenientes de este recurso.

En 2021 hemos visto otra mejora de precio bordeando los 60 $/b, y la tendencia se mantiene al alza. La cotización del petróleo ha dependido de muchos componentes, entre ellos, factores de mercado y temas de geopolítica mundial, y ahora especial por la demanda diferida, el predominio de automóviles privados sobre otros tipos de transporte, el proceso de vacunación contra el Covid-19, el crecimiento de la movilidad global, las limitaciones de suministro y el cumplimiento del acuerdo de la OPEP.

Ecuador con el atraso financiero, tecnológico e industrial, debe reconocer sus limitaciones para dejar atrás los hidrocarburos y pensar en una transición energética como se proyectan muchos países industrializados para 2050.

Ángel Eduardo Cueva Soto