Qué más nos hace falta para cambiar

Latinoamérica como región es inentendible, en casi todos sus escenarios. Hemos observado todo tipo de fenómenos sociales, dictaduras de extrema derecha, violentas como el caso de Chile; hasta tiranías desquiciadas y con tinte izquierdista, como es el caso de Cuba y Nicaragua, que incluso han llegado al extremo de doblegar la voluntad del pueblo para mantenerse en el poder, caso Castro y Ortega, sobre Venezuela no hay palabras.

Se han experimentado revoluciones sociales que han conmocionado al mundo por la trayectoria y por sus líderes, como la Revolución Mexicana (1910), con Pancho Villa, Emiliano Zapata y Pascual Orosco o la Revolución Liberal Ecuatoriana (1895 –1912), con Eloy Alfaro, reconocido 100 años después como uno de los mejores hombres del siglo XX.

Si de guerras hablamos el continente ha sido conflictivo:  la Guerra del Pacífico o Guerra del Salitre, que involucro a Chile, Bolivia y Perú (1879 – 1884); La Guerra de Leticia o Guerra Colombo – Peruana (1932 – 1933); La guerra de la Triple Alianza, conflicto que enfrentó a Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay (1864 – 1870); la guerra de Cenepa, enfrentamiento bélico entre Ecuador y Perú (1994 – 1995), entre algunas.

Si de gobiernos populistas y nefastos hablamos, todos y cada uno de los países que conforman la región los ha tenido, pero sin duda, los últimos 15 años han sido nefastos, el populismo y la delincuencia organizada se han confabulado para tomar el poder a través del voto popular y el pueblo lo ha permitido, afectando con ello la cadena social, la paz y la tranquilidad de la región.

Que otra cosa necesitamos para entender que es hora de un cambio, un cambio generacional, pero no tipo Boric, o del tipo de nuestros asambleístas, ¡necesitamos un cambio real!

Pablo Ortiz Muñoz

acuapablo1@hotmal.com