Recuerdo, en la década de los sesenta (1967) del siglo pasado, Casius Clay, el mítico boxeador norteamericano, ya fallecido, que a esas alturas era el mejor del mundo, que fascinaba con su arte en deporte tan complicado, se negó a cumplir con el servicio militar que le enviaría a la guerra del Vietnam. El Estado sancionó al deportista con suspensión de su actividad y con prisión. Al convertirse al islamismo, volvió después con el nombre de Mohammed Alí, con más gloria que antes. Mohammed era un héroe.
Las circunstancias son distintas ahora, con lo ocurrido por el tenista número uno del mundo Novac Djockovic quien, por su negación a recibir las vacunas contra el coronavirus, no ha podido participar en el Abierto de Australia, que pudo haberle dado la posibilidad para levantar su 21 copa de los Grand Slam, lo que hubiera sido el único en alcanzarlo, sobre sus rivales Federer y Nadal.
Djokovic, a través de sus abogados buscó, con argumentos legales y de los otros, enfrentar la exigencia de que, para participar en el torneo, debía estar vacunado: primero una exención médica que justificaba que por alguna razón de salud no podía recibir la vacuna. Un juez en principio rompió la traba y, aparentemente, permitió que el tenista pueda participar; sin embargo, a horas de iniciarse el Abierto de Australia, Migración dejó su visa sin efecto y Djokovic fue deportado, acabándose la novela.
Las autoridades de Australia, justificaron la decisión tomada, porque el tenista, sin vacunas, se constituía en un peligro para la salud, ahora que el Covid, con su variante ómicron, está azotando nuevamente a la humanidad y más a Melbourne, ciudad en donde se juega este torneo.
Para los serbios y los antivacuna, Nole, es un héroe porque ha hecho prevalecer su personalidad para que se respete su decisión de no vacunarse; para el resto del mundo, con las excepciones del caso, es un villano, porque, siendo hombre público de gran connotación, se ha convertido en mal ejemplo que atenta a la salud en estos momentos tan críticos. ¿Es el tenista N°1 o el Antivacunas N°1 del mundo?
Darío Granda Astudillo
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