Los guayacanes y el potencial del ecoturismo lojano

Uno de los espectáculos naturales más llamativos del mundo ocurre al sur del Ecuador. Al unísono del trinar de los pájaros y con las primeras lluvias, entre noviembre y diciembre, sucede, cual pincelada mágica amarilla, la floración explosiva y simultanea de los guayacanes.

En Mangahurco, Cazaderos y Bolaspamba han sabido proteger celosamente estos árboles, que son de lento crecimiento, con una primera floración a la edad de aproximadamente 8 años, de preservación compleja ante presiones antrópicas como incendios forestales, tala o sobre población de especies herbívoras invasoras.

Los guayacanes de esta zona son centenarios, no obstante, apenas hace, más o menos, 10 años atrás se dio el boom promocional de este atractivo turístico; a partir de ello se ha dado un proceso de consolidación, al punto de que en el año 2020 lo visitaron más de diez mil turistas de todo el país; ante esta situación los habitantes de estas parroquias han venido preparándose para acoger tal cantidad de personas, que con su estancia dinamizan la economía de la zona.

Zapotillo y de manera general la provincia de Loja posee un importante potencial ecoturístico, con parajes que ofrecen experiencias que estimulan los sentidos de los turistas, con la comida característica de cada sitio, con la amabilidad de las personas, pero sobre todo con la belleza paisajística que brinda la naturaleza, que podría ser aprovechada de manera sostenible mostrando este oasis desde la frontera ecuatoriana para todo el mundo.

Benjamín Ludeña

benjamin.ludena@gmail.com