Todos esperamos que el 2022 sea un año fructífero, donde superemos las adversidades, derrotemos las indiferencias y allanemos el camino hacia un futuro de bienestar y de éxitos.
Cada año es la oportunidad de empezar de nuevo y repensar la vida, que nos permita tomar decisiones encaminadas a continuar con mejores posibilidades para proyectar nuestro futuro desde un presente de reflexiones.
El 2021 fue un año muy duro para todos, marcado por los efectos de la pandemia que detuvo la economía del planeta y generó una tasa de desempleo elevada en nuestro país que bordea el 6 por ciento.
La corrupción de la clase política, el narcotráfico y la violencia en las principales ciudades del país siguen siendo la gran preocupación para la ciudadanía, por la impotencia y la inseguridad que ello genera ante las tibias medidas del Gobierno para terminar el problema de raíz.
El 2022 es considerado un periodo pre electoral, rumbo a las elecciones seccionales del siguiente año. Muchas autoridades en funciones van a trabajar pensando en los comicios venideros antes que cumplir con el plan de trabajo presentado en su campaña anterior, aunque ello signifique trasgredir la ley.
Con el poder del voto, tendremos en nuestras manos la responsabilidad de elegir a hombres y mujeres probos que devuelvan la esperanza al pueblo, que constantemente se sienten defraudados por la incapacidad y falta de gestión de sus gobernantes.
Revisemos las metas del nuevo año con miras a superar los desafíos, para responder a la demanda de una sociedad cada vez más exigente, que nos llama a forjar eficientemente cada uno de nuestros destinos que redunden a favor de la Patria a la que pertenecemos.
Que en el nuevo año establezcamos nuevas metas, más sensibles y valiosas para satisfacer nuestras aspiraciones, donde el éxito de la vida no se mida por los bienes materiales que logremos, sino por la trascendencia de los objetivos alcanzados.
¡Un feliz año para todos!
César Sandoya Valdiviezo
@SandoyaC