¿Qué habilidades debe tener el estudiante del siglo XXI? ¿Cómo desarrollamos todo su potencial? ¿Se puede enseñar a ser proactivas a las nuevas generaciones? La economía del conocimiento premia a la gente por lo que puede hacer con lo que sabe, esta premisa tiene que ver con la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, el buen juicio, el juicio ético; una de las grandes categorías requeridas son las habilidades sociales, los maestros lo reconocemos, pero al final del año evaluamos las competencias que debe haber logrado el estudiante y así caemos en incongruencias. La alfabetización ya no consiste en extraer información de un libro, antiguamente si no sabias la respuesta a una pregunta consultabas en la enciclopedia y hallabas una respuesta confiable, hoy en día vas a Google y encuentras 20.000 respuestas. El estudiante del siglo XXI debe disponer de un entorno que le permita gestionar sus aprendizajes, comunicarlos durante el proceso y actuar con pensamiento crítico.
Las escuelas y las aulas del país deben poner el conocimiento al servicio de la sociedad en la que vive.
Es indispensable que el docente sea el agente de cambio que tenga autonomía en la presentación y desarrollo de sus proyectos, que cuente con recursos para poder llevarlos a cabo con éxito, que favorezca un clima emocional positivo, que tenga actitud abierta para lograr la excelencia educativa y conseguir que el estudiante se apasione para cambiar el mundo.
Patricia Carrión Pilco
patbethc@hotmail.com