Pico y paso

Y ahora, ¿quién podrá defendernos? El Chapulín colorado. ¡No! ¡No! ¡No!… Ya estamos cansados de esos Chapulines de temporada que defienden intereses partidistas, necesitamos lojanos comprometidos con Loja, quiero decir, patriotas, hijos honestos que no dudarían un segundo  y que por nada del mundo  dejarían que la patria chica se derrumbe, esos hijos que velarían por su madre, por sus hermanos, esos que nos guiarían para redimirnos  de esa pobreza cívica, moral y política, de ese encantamiento de la burundanga politiquera de frases bonitas que nos hacen soñar en paraísos de otros mundos y vivir el “quemeimportismo”, mientras los vivos, lucrando de nuestra pasividad, orgullosamente vivos por ser los más vivos criollos.

Pero no todo es tristeza y para muestra basta un botón, “los demás a la camisa.”

Hay actos rescatables que merecen ser tomados en cuenta para despertar de esta modorra: prestantes jurisconsultos de la localidad, su gremio y las academias se han unido para defender los intereses cantonales, que son los nuestros, de ciertos avivatos que torciendo al derecho quieren, “dinero, vino y gloria.”

Así mismo deberían unirse patriotas comprometidos con el adelanto de la ciudad, con el bienestar de sus conciudadanos, sin tintes políticos, religiosos ni sociales a salvaguardar el caminar diario de este “último rincón de la patria.”

¿ENTINDINGUICHU O MANA ENTINDINGUICHU?

¡Es hora de despertar!

Jaime Vinicio Meneses Aguirre