
El arribo, a un barrio de la ciudad de Loja, de la ambulancia del Servicio Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses llevó a sus moradores a suponer que una de sus vecinas habría fallecido de manera trágica.
En ese sector, ubicado al suroeste de la localidad, una mujer de 90 años, dejó de existir, pero su deceso no fue violento sino de manera natural. Ella padecía un cáncer terminal, en uno de sus dos pulmones.
Un paro cardiorespiratorio le habría sobrevenido a la adulta mayor, quien no pudo sobreponerse. El médico que la atendía extendió el certificado de defunción y ya no fue necesario la realización de la autopsia.
CLAVE
El médico extendió el certificado de defunción y no se realizó la autopsia.