“Todo hombre que tiene poder se inclina por abusar del mismo; va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar de este hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder” Esta es una de las citas más conocidas de Montesquieu cuando abogaba por los tres poderes del Estado y es que si el poder político se encuentra en un solo lugar o en una sola persona, puede haber una tendencia hacia la tiranía.
Esto significa que si uno de los poderes del Estado falla ya sea por corrupción o por incompetencia, ese poder deja indefenso al pueblo. El poder ejecutivo ha sido un manojo de decepciones desde que la campaña de vacunación se terminó, sin embargo, los representantes del pueblo en la Asamblea Nacional no se quedan atrás.
Con asambleístas que ya han sido cesados de sus funciones, que dejan ver su misoginia en twitter, que son acusados de regalar puestos políticos, etc. El pueblo cada vez se queda con menos representantes dignos. Aun así, la terrible actuación de UNES cuando se negaron a archivar la reforma tributaria de Lasso, tiene un tinte especial pues, a pesar de las nefastas actuaciones de asambleístas antes, nunca una bancada entera había saltado al vacío de una forma tan absurda.
Desde que Guillermo Lasso asumió la presidencia, no ha hecho más que recordar al pueblo por qué no hay que votar por la derecha, en un solo día UNES recordó por qué no hay que votar por el correísmo. Y así el pueblo se queda cada vez más en indefenso. Tal vez sea momento de comenzar a ver en otras direcciones.
Alex Samaniego
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