Sentido de pertenencia barrial

La familia es el primer mundo que habitamos y del que recibimos estímulos de todo tipo: de cariño, de alimentación, de tranquilidad, de perdón, de juegos, de aprendizajes sensoriales, emocionales, amorosos, culturales, sociales, religiosos, etc. Luego viene una etapa en que se amplía este mundo y se sale de las fronteras del hogar para descubrir otro mundo interesante compuesto por los vecinos del barrio. Esta etapa nos ayuda a conformar nuestra personalidad, porque aprendemos a respetar las ideas ajenas, los comportamientos diferentes, las diferentes capacidades, y todas las diferentes situaciones por las que atravesamos en la existencia.

El barrio se convierte en nuestro nuevo hogar, nuestro nuevo mundo. Nos reunimos para jugar, para bailar, para conversar, para contarnos nuestras angustias y encontrar apoyo, para prestar el hombro cuando a un vecino le ha ocurrido una desgracia; para cuidar de los bienes de los vecinos, de su salud, de su honra, de los ataques de personas que quieran hacer algún daño material o hurtos; de aquello que atente contra la tranquilidad y el bienestar.

Y eso es lo que se está impulsando desde hace unos pocos años en nuestro querido barrio Orillas del Zamora: amenazados por libadores que empezaron a acampar aquí y que gritan, pelean, se hacen sus necesidades en las veredas, no dejan dormir, etc., nos hemos acercado mucho más que antes y hemos logrado que se dispusiera, por parte del Municipio de Loja, la utilización racional del suelo y el cuidado de la tranquilidad barrial.

En el marco de este ambiente, se está preparando unas simultáneas de ajedrez, abiertas para todo quien quiera venir a nuestro barrio y jugar una partida en esta modalidad. Así que están invitados y los esperamos con una franca alegría y el corazón en la mano.

Carlos Enrique Correa Jaramillo

cecorrea4@gmail.com