‘Pandora papers’ y su polaridad

¿Qué harías tú que no es legal, pero consideras justo o legítimo hacer? ¿Y si lo consideras justo o legítimo es porque solo te conviene a ti, a los tuyos, a tus propósitos o es justo para todos, para una comunidad, para la gente en general? Y si no es así ¿lo exigirías para los demás? Este es el clásico debate entre lo legal y lo legítimo, y de esto mucho tiene que ver el último caso de los “pandora papers”.

Hay que identificar siempre las narrativas que se crean atrás de un hecho. Les decía el otro día a mis alumnos, no hay que ver el árbol, sino el bosque. El primer árbol que nos muestran, la primera narrativa, la del gobierno que mantiene la posición de que luego de haber sido promulgada la ley de 2017 que dictaminaba que no podrían ser candidatos aquellos que se beneficien de paraísos fiscales, el presidente actual extinguió las empresas con las que estaba vinculado, por ende, es legal su candidatura y todo lo que deviene después. Esta narrativa se sustenta en la legalidad

El segundo árbol que nos muestran, la segunda narrativa, comúnmente es de los contradictores del gobierno, u opositores, como deseen llamarse, que mantiene la posición de que no es ético que un presidente, el máximo representante del gobierno de un país, haya tenido empresas en paraísos fiscales, se haya beneficiado de ello, no haya confiado en su país y que incluso posiblemente, según algunos, esto es fraude tributario, por ende, debería renunciar. Esta narrativa se sustenta en la legitimidad, lo ético y lo justo.

¿Dónde hay más árboles, es decir, dónde está el bosque? Creería yo en hacernos otras preguntas como sociedad civil, ¿si fue legal mantener empresas en paraísos y beneficiarse de ello antes de ser candidato, no es incoherente, por ejemplo, decir ahora que confías en tu país, ese mismo al cual no le apostaste? Pero ¿si no le apostaste, fue por un régimen político en particular o podemos decirle a cada uno qué hacer con su dinero, en dónde y cómo?

Pablo Ruiz Aguirre

Pabloruizaguirre@gmail.com