La gran esclavitud del siglo XXI

Aparentemente desde el siglo anterior la esclavitud ya se había erradicado en gran parte del planeta. Todos esos actos de barbarie donde unas personas les pertenecían a otros, disponiendo de ellos como objetos cualesquiera, formaba parte de un pasado cruel y deshumanizado. Sin embargo, en los actuales momentos vivimos una de las esclavitudes más generalizadas de todos los tiempos, donde nuestras acciones y el sufrimiento, son inducidos por otras personas. Antes que una esclavitud física es mental, causante de profundos dolores y de alteraciones en la convivencia social.

Los seres humanos nos hemos vuelto proclives a dejar que otros, por sus actos, influyan en nuestro sentir. Nos molesta cuando alguien no hace lo que esperamos, eso se convierte en una incomodidad, luego se transforma en ira, estrés o tensiones que posteriormente nos producen alteraciones psicosomáticas. Si nos damos cuenta, hay pocas probabilidades que cuando hagamos algo las personas de nuestro entorno respondan tal como deseamos. Lo que sí podemos controlar, a nuestro antojo, es lo que suceda dentro de cada uno, somos dueños de nuestro sentir, conductores del estado de ánimo del cuerpo. Nadie puede llegar a causarnos afecciones si nosotros no lo permitimos. Para erradicar esta esclavitud debemos buscar la libertad en el interior de nuestro ser, un ejercicio inicial puede ser aplicando la humildad en cada acción que ejecutemos.

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec