Un retorno con restricciones

Hay un dato halagador respecto a la respuesta que la ciudad de Loja ha dado al programa de vacunación para protegernos del Covid 19. Es la provincia del país que ha logrado el más alto porcentaje de inoculados. Una buena noticia porque abre caminos para, poco a poco, retomar las actividades cotidianas sin preocupaciones. A esto se suma que los niños de 12 hasta 18 también están recibiendo su dosis, luego serán los mayores de seis años, con lo que el retorno a clases presenciales, cada vez está más próximo.

Desde luego, con el inicio del año lectivo 2021-2022, varias instituciones lojanas, cuyos proyectos fueron aprobados, ya iniciaron actividades presenciales, con números reducidos de estudiantes contando con la anuencia de los padres de familia y, quienes no apuestan por el retorno, seguirán de manera virtual.

El reencuentro de los maestros con sus alumnos, siempre será emotivo, igual la alegría de los estudiantes de volverse a ver con sus compañeros al cabo de 18 meses, tiempo en el cual, los alumnos han venido atendiendo a clases virtuales, sin que, necesariamente, este sistema sea el más idóneo, por la serie de restricciones en materia de comunicación y por las dificultades cognitivas que devienen de ello. Si con clases presenciales hay dificultades, nos imaginamos las que habrá con el sistema virtual.

Gran trabajo para los docentes que, con el retorno a las clases presenciales, primero deberán realizar el diagnóstico en las diferentes asignaturas para establecer la diferencia entre los conocimientos con los que llegan y cuáles deberían tener, de acuerdo con la malla curricular que corresponde a su año de estudio.

La tarea será grande en cada aula pues, se van a encontrar muchos vacíos y los docentes, en un tiempo prudencial, deberán nivelar esos conocimientos para que los estudiantes superen esas deficiencias. El problema se mantendrá con los alumnos que van a seguir con clases virtuales. Sin duda, doble trabajo para los docentes. 

Darío Granda Astudillo

dagranda@gmail.com