Mientras el presupuesto anual se debate en la asamblea y no hay consensos; varios representantes legislativos con glosas en su mayoría
camaradas del inefable; siguen saliendo a la luz los “honorables” que son beneficiados con los carnés de discapacitados.
Las fronteras terrestres se dicen cerradas, pero siguen saliendo y entrando personas por caminos ‘clandestinos’ a vista y paciencia de funcionarios encargados de dichas restricciones, con personas que hacen trabajo de coyotes cobrando hasta cien dólares por entrar y salir del país.
La red de Salud Pública caótica donde priman los trámites burocráticos que la vida de las personas; la Función Judicial demostrando su incompetencia al no tener claro el rumbo de sus actuaciones y a quién se deben, lamentable pero cierto; si en cosas pequeñas muestran su favoritismo, es de imaginar cómo forjan muchas actuaciones.
El Ejecutivo tratando de hacer una consulta popular dando declaraciones para mantener la estabilidad y las proposiciones de sus actuaciones.
Un solo asambleísta entendió el clamor de la mayoría que no queremos pasar por malos momentos que hemos enterrado en la historia y tenemos vivos en la memoria.
Con la mala herencia recibida y que repudiamos, nefastos elementos nacionales se jactan de las desgracias que ellos mismo se encargaron de dejar, la usan para hacer tiempo y han dado fechas cuasi exactas del tiempo que le queda al gobierno.
Así que aunque los cambios se hagan con tranquilidad para que sean duraderos, se debe dar prisa a cambios sustanciales radicales y que se noten a nivel nacional para que el respaldo sea unánime. No es tiempo de solo discursos.
Ricardo Guamán Araujo
Twitter:@EMDLS