Impuesto a las herencias

Las directrices del presidente Lasso, o mejor escrito, del círculo que hoy ocupa la presidencia son claras: aprovecharse del poder para desde allí legislar únicamente para beneficiar a este círculo económico.

Si analizamos las economías de los países de ese primer mundo que tanto admiramos y que ponemos siempre de ejemplo de cómo es que quisiéramos vivir, nos daremos cuenta de que no hay un solo caso en que un país desarrollado haya eliminado el impuesto a las herencias. En este rubro, los estados son implacables con sus impuestos. 

Es importante anotar que, en el caso de nuestro país, los herederos, recién empiezan a aportar al Estado con 35 por ciento del valor total de la herencia, a partir de los 865.000 dólares. ¿Entonces nos preguntamos, el común de los ecuatorianos hereda esa cantidad de dinero cotidianamente?

Es evidente que esta ley entre muchas otras arbitrarias desde el poder, no va dedicada a mejorar la vida de los ecuatorianos ni mucho menos, sino exclusivamente a continuar con el oprobio y el abuso de que unos cuantos elegidos sigan haciendo y deshaciendo del país. Además, solo en 2020, el SRI logró rescatar más de 20 millones de dólares por este concepto.

El hecho mismo de asegurar que el más modesto de los ecuatorianos es dueño de terreno, barco o propiedad es una muestra de desconocimiento total de la realidad o de una trama para hacer creer que esta ley es positiva para todos. La realidad es diametralmente opuesta: quien hereda cantidades cercanas al millón de dólares, no el precisamente el más modesto de los ecuatorianos, es el círculo de quienes se empeñan en hacernos creer que esta ley es favorable para el país.  

Hever Sánchez M.

@Hever_Sanchez_M