Llenamos las redes sociales de mensajes positivos, encontramos frases de discutida autoría cargadas de positividad. Hasta aquí muy bien, pero ¿Qué conseguimos con tantas frases positivas? ¿De qué sirve el pensamiento positivo si se queda ahí? Y es que desgraciadamente en muchas ocasiones, este tipo de pensamientos sirven únicamente para convertirte en alguien muy cool con trazas de trascendente y punto. Leía no hace mucho que lo importante no es si la botella está medio llena o medio vacía, sino que lo importante es si la estamos llenando o la estamos vaciando. Posiblemente ésta sea la esencia del lado oscuro del pensamiento positivo. Leemos, pensamos, pero luego no actuamos positivamente, sino que seguimos siendo esclavos de estados de ánimo negativos que utilizamos como excusas para abandonar nuestros objetivos. El pensamiento positivo puede convertirse en la guarida perfecta para aquellos que no quieren enfrentarse a las dificultades inherentes a la vida. Transforman el verdadero pensamiento positivo en la versión superficial de la vida. Negar las dificultades y hacer huidas hacia delante no es quedarse solo con lo positivo, es ser un cobarde. El pensamiento positivo sin un comportamiento positivo es una gran mentira. Y un comportamiento positivo se construye desde la aceptación de aquello que no puedes decidir, de aquello que nunca podrás cambiar y de la actitud con la que tu llenes la botella que en muchas ocasiones no has elegido.
Marco A. González N.
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