Colaboración ciudadana

Nuestra ciudad tenía muy pocos lugares de distracción, pero las sucesivas administraciones municipales fueron creando áreas de esparcimiento para que podamos disfrutarlas plenamente.

Han pasado muchos años y las canchas y espacios verdes públicos se han multiplicado, embelleciendo la ciudad, paralelamente   su población creció, hoy con una capital provincial que bordea los 286 mil habitantes, aproximadamente. Así, Loja es una ciudad grande que debe afrontar con éxito muchas dificultades y una de ellas es la presencia de basura en las áreas de recreación.

Los espacios públicos son de todos y allí somos iguales, donde podemos confraternizar y humanizar a la sociedad. Por tanto, debemos respetarlos y usarlos inteligentemente.

Sin embargo, nuestra falta de solidaridad es deprimente y nuestra indisciplina, digna de estudio. Nos negamos aceptar la necesidad de mantener limpios estos lugares hasta que se convierta en orden y su transgresión implique una sanción. Las autoridades y el personal de aseo hacen lo imposible para que Loja este limpia, pero no existe una conciencia ciudadana, es decir, si hago basura, la dejo donde corresponde, la clasifico y la saco el día indicado.

Entonces, ¿de qué cultura hablamos? Jamás tendremos una ciudad limpia, un pueblo educado y disciplinado. Es necesario avanzar a un seguro desarrollo. ¿Cómo? Respaldando el accionar de los departamentos involucrados y contribuir a hacer de Loja la ciudad que queremos. A menudo estamos repitiendo que “Loja es la capital cultural del Ecuador”, pues demostrémoslo con un comportamiento que nos honre.

Alicia Ochoa Valdivieso