Mes para la reflexión y el bienestar personal

Agosto es un espacio que se caracteriza porque gran parte de los lojanos ocupamos esos días para desacelerar nuestras actividades: las vacaciones escolares, el clima y otros factores contribuyen a disponer de instantes de menos agitación. Este mes se ha constituido en un momento de evocación a la Virgen María, de reflexión y planificación. Durante este tiempo imaginamos que la mayoría de personas están teniendo un alto encuentro consigo mismo, si ya la pandemia nos puso a reflexionar sobre el valor de la vida, ahora, agosto, es el periodo oportuno para hacer un balance sobre nuestros actos, acciones y proyectos.

Si bien los medios de comunicación nacionales e internacionales, topan el tema muy a la ligera, el deterioro del medio ambiente, a nivel global, es alarmante; así como también es la violencia, la desnutrición y cuantos aspectos más. Como raza superior al resto de elementos vivos del planeta, sabemos que no estamos haciendo las cosas del todo bien. Intereses de orden económico son los que están direccionando nuestro destino, lo cual se vuelve peligroso. Por tanto, y sin perder la esperanza, debemos volcar nuestros actos al cambio, contribuir con esa minoría consciente que está luchando por un mundo mejor, sumarlos como entes responsables. Lograr ese cometido sólo se logrará a partir de una reflexión profunda, no de momento. Una reflexión de vida, donde la meta sea el bienestar.

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec