De lo que Guillermo Lasso se niega a entender

A casi tres meses de que Guillermo Lasso llegara a Carondelet, el país se está llenando de descontento social. La encuestadora CEDATOS hace poco publicó números extraños de aceptación que llegaban al 70% de la población, sin embargo, esos números no se reflejaron en las marchas y protestas del anterior 11 de agosto, cuando maestros, productores agrícolas, FUT, CONAIE, UGTE y demás actores políticos, salieron a protestar por las circunstancias precarias en que deben vivir. Esto sin mencionar la barbarie que está viviendo la parroquia de Buenos Aires o el descontento de ambientalistas tras la emisión del plan minero del gobierno.

Evidentemente, la popularidad de Lasso recae sobre su plan de vacunación, pero mal haría el presidente en entender que esa popularidad momentánea va a proteger cualquier accionar de su presidencia. Lasso debería entender que él llegó a Carondelet tras meterse por una ventana y no por la puerta principal, debería entender que no tiene gran apoyo popular, que a penas por un suspiro logró vencer a Yaku Pérez en la primera vuelta presidencial y que después no fueron sus grandiosas aptitudes lo que hizo que venciera a Andrés Arauz, sino que el odio profundo hacia Rafael Correa, fue lo que consiguió que venciera.

Guillermo Lasso tiene el apoyo absoluto de las élites del país y eso le puede dar una falsa sensación de estabilidad, es por eso que ha traído de vuelta a muchos políticos de los 90’s, pero Lasso debería recordar que en los 90’s pocos presidentes lograban terminar sus periodos. El presidente debería entender su propia vulnerabilidad si pretende gobernar por 4 años.

Alex Samaniego

@AlexSMA21