El día sábado 14 de agosto varios residentes de Haití revivieron lo ocurrido en el año 2010, cuando un terremoto que según la USGS alcanzó una magnitud de 7.2 en la escala de Richter y un hipocentro a 10km de la superficie.
Realizar un análisis de la situación de Haití es una tarea compleja. Podríamos hacer un análisis meramente técnico y asumir que la normativa de la construcción del país no ha sido lo suficientemente robusta para que las edificaciones se comporten de mejor manera ante el evento sucedido, podemos hablar de las distintas patologías y deficiencias que se observaron en las construcciones una vez colapsadas o afectadas, falta de mano de obra calificada y muchos otros aspectos en deficiencia de aplicación de conceptos y métodos constructivos.
Sin embargo, el escenario completo, debe contemplar que Haití es el país más pobre de América con más del 60% de la población viviendo con menos de dos dólares al día, un país que vive una inestabilidad política agudizada con el asesinato del ex presidente hace un poco más de un mes. Y como si fuese poco, se debe adicionar que la ubicación geográfica de Haití está en una zona de grandes placas tectónicas y fallas geológicas; sin mencionar que Haití ha estado recuperándose del último evento telúrico importante (2010, magnitud 7.0 en la escala de Richter) donde su capital se vio principalmente afectada.
En estos momentos la prioridad de Haití como hace 11 años será ayudar a los sobrevivientes, evaluar los daños e iniciar una nueva reconstrucción de las zonas afectadas, hasta el momento varios organismos y líderes de naciones han ofrecido su ayuda humanitaria inmediata, la cual es necesario y bienvenida. Sin embargo; es necesario una medida a mediano y largo plazo, pues la pregunta no es si sucederá de nuevo un evento telúrico en esta zona, sino cuando sucederá.
Jackson Cedillo Balcázar
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