Exiguo apoyo al deporte y al arte

Así como el Discóbolo de Mirón refleja aquella dualidad entre el Arte y el Deporte; Aristóteles y una serie de filósofos griegos advertían desde tiempos ignotos que, así como el arte eleva el espíritu, aporta a la mente, nuestro cuerpo requiere de la actividad física para lograr ese equilibrio perfecto, por lo que sugerían incluir las cualidades deportivas y competitivas en la lista de bienes que le convienen al ser humano.

Luego de la polémica que despertó las declaraciones del medallista olímpico Richard Carapaz, exponiendo el exiguo apoyo al deporte ecuatoriano por parte de ciertos funcionarios; este tipo de delaciones son las mismas que nos aquejan en el sector cultural, incluso en mayor grado, y es que, aunque se han dado enormes pasos con la creación de entidades como Ministerios, secretarías, zonales, etc. Aún no se percibe que dentro de ciertas estructuras internas se vele realmente por el apoyo que requieren estos sectores del Ecuador. Por lo general ha sido a base de la autogestión que destacados representantes ecuatorianos nos brindan a diario alegrías al país, trascendiendo con sus creaciones, su obra o a través de sus logros, dejando por todo lo alto el nombre de nuestra nación.

A pocos meses de vivir un Festival de Artes Vivas en nuestra localidad, se va percibiendo como cada vez los presupuestos se van recortando; y aunque nadie discute que vivimos una terrible crisis económica y sanitaria que nos aqueja a todos, es momento de recapacitar que el arte merece el mismo respeto y atención que otras actividades humanas. Es el momento de reivindicarse con estos sectores y brindar un mayor impulso a las industrias culturales.

Lucía Margarita Figueroa Robles

sumaguarmi@gmail.com