El desconfinamiento está generando un exceso de confianza y relajación colectiva, dejando entrever que el contagio y muerte derivados por la pandemia del coronavirus, que golpea al mundo desde marzo de 2020, ya no existe, dando con ello paso al desorden, mediante fiestas, bailes, consumos de alcohol en las noches, que alteran la tranquilidad y descanso de las familias y personas enfermas.
Si bien es cierto la reactivación económica es importante después de tantos meses de irregularidad, por causa de la crisis sanitaria que trajo consigo desempleo, deudas y quiebra de empresas, sin embargo, la cooperación, precaución y cuidado de las personas es vital para seguir reduciendo los niveles de contagio y muertes y restablecer la economía del Ecuador.
El desafío es poder vincular el desconfinamiento con las medidas de bioseguridad, acompañadas de un fuerte control y vigilancia por parte de los organismos que legalmente están a cargo del proceso.
La temporada playera 2021 será el termómetro de medición de muchos aspectos, entre ellos, la reactivación económica, la eficacia del trabajo de vigilancia y control por parte de las autoridades, precaución, cuidado y niveles de contagio de las personas.
Boris Dueñas Salinas