A clases y sin vacunas

Con mucha sorpresa hemos recibido esta semana la noticia que el COE Nacional para que 1301 centros educativos permitiendo a discreción y de manera no obligatoria el retorno a clases presenciales.

El Dr. Claudio Abendaño, expresa que las nuevas cepas del coronavirus tienen la facultad de afectar a niños y adolescentes y es justo este grupo el que no está vacunado. Si bien es cierto la mayoría de ellos no tendría un cuadro grave, sin embargo, llevarán a sus hogares el virus. Además, los niños estarán durante muchas horas en clases y sabemos que en ambientes cerrados mientras mayor es el tiempo que se permanezca allí mayor es el riesgo de contagio.

Se tiene previsto en el plan de inmunización actual que se vacunen 9 millones de personas en 3 meses, entonces porque no esperar estos 3 meses antes de permitir el retorno presencial a clases, es decir para el próximo año lectivo 2021 – 2002 del régimen Sierra. Según el galeno citado, Francia cometió ese error el año pasado y les costó muchas vidas. En nuestro país, en que la vacunación no ha llegado ni al 5% de la población sería salir de una ola para entrar en otra con toda seguridad. Vivimos otra realidad muy diferente a otros países que ya tienen más adelantada la vacunación y además la mortalidad por Covid-19 es mucho más alta en Latinoamérica por obvias razones.

Sabemos que la calidad educativa sufrirá un retroceso, la deserción estudiantil ha aumentado y existen muchas inequidades, como la falta de acceso a internet… Se debería esperar hasta que culmine el proceso de vacunación previsto. Autorizar el retorno a clases presenciales tiene el efecto contrario y traerá consecuencias, que deberán asumir las personas que autorizaron el retorno progresivo.  En fin, piden empatía, cuando lo que hacen es todo lo contrario de lo que predican. Los padres de familia estamos vigilantes ante este hecho. Cambio y fuera.

Richard E. Ruiz O.

richardruiz.45@gmail.com