Retornando a las aulas

La educación e-learning tomó la delantera en nuestro país, se palpó el enorme esfuerzo realizado por cientos de maestros ecuatorianos, de todas las edades y realidades socio – económicas, quienes buscando la manera de mejorar su práctica docente, adquirieron herramientas tecnológicas necesarias, se inscribieron a seminarios y webinars para aprender nuevos recursos digitales básicos o avanzados, invirtiendo tiempo y recursos, tanto para obtener estas pautas como para comprar las licencias, preparar las clases, etc. En este tiempo reflexivo, los maestros que jamás han dejado de efectuar su labor por la convicción de ser guías y orientadores, han recibido elogios por su loable labor; aplausos por la entrega desinteresada en pro de sus educandos; alegría cuando se recogieron las necesidades del magisterio, considerando sueldos dignos, escalafón justo,  mejorar el sistema educativo desde los niveles, entre otros aspectos a través del proyecto reformatorio a la LOEI. Pero así mismo el trabajo docente ha sido el más golpeado, con la reducción de salarios por algunos meses, y actualmente la suspensión temporal de la vigencia de la LOEI, como medida cautelar, situación que sin duda afecta al Magisterio, a los Padres de Familia, estudiantes que anhelan una educación digna y de calidad. Hoy que se plantea un retorno progresivo, que evidentemente es necesario, también es momento de que exista el involucramiento directo por parte de los órganos superiores y todos quienes constituyen las Comunidades Educativas. Los maestros o directivos no pueden afrontar toda la responsabilidad que conlleva ofrecer espacios apropiados y con todos los protocolos y medidas de bioseguridad para evitar situaciones futuras; sobre todo cuando hay problemas estructurales o condiciones que van más allá de que la escuela cuente con alcohol y gel, todos deberían arrimar el hombro.

Lucía Margarita Figueroa Robles

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