Creo todas las personas siempre hemos estado buscando una definición exacta sobre el AMOR, y he leído desde el significado más cursi hasta el más científico, pero estoy convencida que su significado depende de cada ser humano y su experiencia, más a propósito del Día de la Madre, he encontrado que existe el AMOR PERFECTO, ese qué es INAGOTABLE, el que a veces nubla la razón, a veces impulsivo, a veces intenso, a veces sacrificado, pero el Único VERDADERO, Ese amor que se siente hasta en los huesos. Tengo la dicha de haber sentido este amor tan único, perfecto y por triplicado: hace 24, 18 y 15 años. Me he dado cuenta qué aún no encuentro las palabras exactas para expresar tanta felicidad y amor combinada con extremo dolor. Cuando sentí que sus vidas dependían de la mía, cuando en el momento en qué sentía desfallecer encontré fuerza para conocerlos, jamás se borrará de mi memoria el momento que mis ojos vieron esos pequeños cuerpos frágiles y temblorosos, cuando mis manos acariciaron sus caritas, sus manitas, fue entonces cuando sentí qué el amor se podía desbordar hasta por la piel. Tenerlos en mi regazo y sentir su pequeña respiración, su corazoncito junto al mío latir y mientras los contemplaba detenidamente quedé deslumbrada con tanta perfección.
Entonces y sólo entonces encontré que hay una CONEXION UNICA entre una madre y un hijo y viceversa, y estará por siempre sin importar la edad que tengamos, hay una parte de nuestro cuerpo que nos la recuerda y no es precisamente el corazón, ES NUESTRO OMBLIGO, nos recuerda estuvimos conectados a nuestra madre y que a pesar de que al nacer fue cortado, quedó una HERMOSA MARCA TAN PERFECTAMENTE DISEÑADA, qué automáticamente al mirarla nos recuerda que sin importar las distancias, circunstancias, seamos niños, jóvenes, adultos, siempre estaremos conectados, unidos, enlazados, ahora qué les he ayudado a tomar un poquito de conciencia sobre ésta marca tan particular en nuestro cuerpo sabrán que sin importar dónde nos encontremos o cómo nos encontremos cada vez que miren y toquen su OMBLIGO, Sentirán esa perfecta y mágica conexión qué estoy segura sobrepasa este mundo.
Lorena Ochoa R
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