La universidad es conjunción de voluntades. La UTPL nace gracias a Virginia Riofrío, el Hermano Santiago Fernández, la Iglesia, a través de la Asociación Marista Ecuatoriana y el concurso de buenos profesionales lojanos. En 1971 Velasco Ibarra decreta su creación y dispone que sirva a todo el país.
Su primer rector, Alejo Valdivieso, quiere el progreso de la región, transformar la producción y mejorar la infraestructura. Establece sus tres primeras carreras: Economía, Ingeniería en Industrias Agropecuarias e Ingeniería Civil.
Hasta 1975, estaba pendiente la tarea de tener un carácter nacional. Por ello, instaura la universidad abierta. A partir de ese momento, esta institución, cobijó a todos los ecuatorianos.
El ejemplo enseña. La universidad crea fábricas para la elaboración de balanceados, aprovechamiento de la cerámica y producción de lácteos, sin descuidar la informática.
En 1997 el Instituto Id de Cristo Redentor se encarga de la UTPL. Luis Miguel Romero, empieza con una «gestión productiva» y la formación del profesorado. Actualmente, doscientos treinta y tres docentes cuentan con el grado de «Ph.D.» y mil cuatrocientos veinte tienen maestría. Otras ciento dos personas se forman a nivel doctoral.
Hasta ahora, labró setenta y tres mil titulados, tiene cuarenta y tres mil alumnos y publicó mil setecientos resultados de investigaciones avaladas por importantes revistas científicas indizadas en “Scopus”. ¡Enhorabuena!
Gabriel U. García T.