El milagro de Dubái ¿podríamos serlo?

Quiero invitarlos a enfocar su opinión en el crecimiento económico del Estado, más no en otros aspectos como los políticos, religiosos o de DDHH, porque es material para otro análisis. El territorio ubicado estratégicamente en el Golfo Pérsico ha demostrado que se necesita de coherencia para poder potenciarse, su crecimiento es uno de los más rápidos, el turismo se multiplicó por nueve y el PIB por ocho (antes de la pandemia), y muchos piensan que la economía depende del petróleo, pero en 2018, el mismo representaba el 1% de su PIB, entonces ¿cómo fue posible su milagro? Apostaron al libre mercado y la inversión extranjera, casi no existen los impuestos, incluso el Centro Financiero de Dubái cuenta con 15 de los bancos más importantes del mundo. Sus zonas francas” y el decreto firmado en el año 2002 para incentivar el sector inmobiliario, coadyuvó a su milagro; también posee el Dubái Mall, el centro comercial más grande del mundo. Mientras el mundo sufre la caída del precio en el petróleo, Dubái aprovecha la crisis para seguir invirtiendo en sectores estratégicos. En el Ecuador debemos dejar a un lado la idea de que el empresario es malo, el 70% de ingresos se obtuvo de la empresa privada, tampoco quiero crear la idea de que el mercado se regula solo, pero si debe existir incentivos fiscales y políticas públicas más coherentes. Fomentemos más la actividad económica y las relaciones comerciales, pero sin descuidar el bienestar laboral.

Andrés Marín Jiménez

Twitter: andresmarinj95