Enero es peligrosísimo. Gimnasios a reventar, un gentío madrugando a trotar y propósitos alimentados con la falsa idea de que bastan las «ganas» y comer uvas para que todo salga…
Enero es peligrosísimo. Gimnasios a reventar, un gentío madrugando a trotar y propósitos alimentados con la falsa idea de que bastan las «ganas» y comer uvas para que todo salga…