Como sociedad, nos acostumbramos al calor del desastre, a esa tibieza engañosa que poco a poco se convierte en fuego. Como la rana del cuento, no saltamos cuando aún podíamos;…
Como sociedad, nos acostumbramos al calor del desastre, a esa tibieza engañosa que poco a poco se convierte en fuego. Como la rana del cuento, no saltamos cuando aún podíamos;…