Sin duda alguna hay que cuidar lo que decimos, porque nuestras palabras tienen un enorme poder, no solo para trasmitir información o comunicarnos, sino como estímulos capaces de provocar respuestas…
Sin duda alguna hay que cuidar lo que decimos, porque nuestras palabras tienen un enorme poder, no solo para trasmitir información o comunicarnos, sino como estímulos capaces de provocar respuestas…