El odio político como estrategia electoral no es nuevo, este discurso fue posible mediante una lógica bipartidista: la creación de una definición de un “nosotros” y un “ellos” como representantes…
El odio político como estrategia electoral no es nuevo, este discurso fue posible mediante una lógica bipartidista: la creación de una definición de un “nosotros” y un “ellos” como representantes…