¡Qué te has robado mes de abril!

Apenas se escuchan ladridos de canes y cantar de aves. Reina el silencio en la ciudad; la calma la ha secuestrado y el viento acaricia lo que toca. Dicen que el peligro anda suelto. El ¡chulla vida! nos ha vuelto inconscientes; hay quienes se consideran inmortales. Pareciera como si en un año, no hubiésemos aprendido nada.

¿Qué te has robado mes de abril? Te robaste a José, Pedro, María y también a los papás de Paola y de Piedad; a las mamás de Karina y de Johanna, al hermano de Gina; a la abuelita de Jimmy; a mi amigo Pato; al profe Marcelo; al padre Jimmy. Te robaste a mi abuelito; y nos dejaste dolor.

Como especie humana, desde que nacemos nos embarcamos en un viaje al que llamamos vida. A aquel le tocó la ventana y disfruta la travesía, a su vecina, le tocó el pasillo y cada minuto es eterno; al del frente le es indiferente, pues no tiene prisa; a los de adelante su conversación es más importante. La vida, es eso que ocurre mientras estamos ocupados en cualquier otra cosa. Pero el destino es indistinto para todos; la eternidad, de allá vinimos y allá volveremos. Cada pasajero tiene su propia parada donde desembarcar; es el único lugar donde la viveza criolla no irrumpe en la fila para llegar primero.

¿Qué aroma quisieras dejar al resto de pasajeros? ¿Qué recuerdos quieres robarle a la vida? Porque será lo único que te lleves. Entonces, que también se robe abril, aquellos hábitos que nos impiden disfrutar del viaje; que se lleve nuestra flojera, indiferencia, quemeimportismo, odio, desesperanza, ingratitud, egoísmo.

Marlon Tandazo Palacio

@MarlonTandazoP