No solo de pan vive el hombre, sino del libro también

Iniciamos este nuevo año con optimismo trágico porque sabemos que la felicidad en el presente solo se la tiene de forma incoativa; seguramente el año pasado tuvimos momentos de felicidad que ahora asoman gracias al recuerdo; en el futuro seremos felices si tenemos esperanza. Demasiado optimismo o pesimismo en esta sociedad requeriría de terapia urgente en la persona, por eso recomendamos afrontar la realidad no huyendo de la diada sufrimiento-esperanza. Para esto, el primer paso que debemos dar es el estudio, estudiar todos los días un huevo y la yema del otro; luchar por las reivindicaciones culturales, más que por las económicas. En esto el libro será nuestro mejor aliado, por eso estamos de acuerdo con García Lorca cuando dijo: “No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle, no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, en esclavos de una terrible organización social. Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros? ¡Libros! ¡Libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: amor, amor, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Feodor Dostoyeski estaba prisionero en la Siberia, pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’”.

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

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