La deficiente conectividad frena el trabajo virtual de docentes

Luchan contra pésimo servicio del Internet, alto costo y la falta de capacitación. Surge una propuesta en la UNL.

La enseñanza-aprendizaje vía Internet se cumple desde marzo pasado.
La enseñanza-aprendizaje vía Internet se cumple desde marzo pasado.

Un maestro de la parroquia fronteriza con el Perú, Mangahurco, en Zapotillo, provincia de Loja, tiene que hacer malabares para impartir sus clases virtuales. Es que debe luchar contra la pésima conectividad del Internet y también con los altos costos de los planes que ofertan las operadoras privadas, aparte de ello, debe distribuir bien su sueldo que recibe hoy, por mandato del Gobierno Nacional, recortado en un 10%.

Desde el 17 de marzo pasado, cuando entró en vigencia la emergencia sanitaria por el brote de la pandemia del coronavirus, las clases en los planteles educativos del Ecuador se desarrollan en forma virtual. Fue un cambio abrupto el que experimentaron docentes y alumnos y hoy, seis meses después, siguen los altos y bajos en esta actividad.

Realidad en la frontera

Santos Juvenal Luna Rueda trabaja como profesor en el Colegio de Bachillerato Mangahurco, en la parroquia de su mismo nombre, a 60 kilómetros de la cabecera cantonal, Zapotillo, y 280  de la capital provincial, Loja.  Allí, según dice, la situación es complicada, en especial por la deficiente conectividad y de allí que los estudiantes deben caminar varios tramos para captar señal.

La situación es más  penosa para los docentes porque, al no haber Internet, están obligados a contratar los servicios satelital y fibra óptica que, al ser privados, son costosos. “Es un gasto cuando recibimos menos el sueldo y nos envían trabajo hasta los domingos y así todos los días”, manifiesta, al tiempo exhorta al Gobierno Nacional a remediar esta situación y no dejar solos a los profesores.

Santos Luna, quien fue alcalde de Zapotillo, confiesa que es mínimo el apoyo que da el Estado en capacitación y que es el propio maestro el que debe autoeducarse en conocimientos, tanto didácticos como tecnológicos.

En Paltas, con bienes y persona

En Paltas, el panorama es igual de desolador. Onofre Manuel Agila Díaz, presidente del núcleo de la Unión Nacional de Educadores (UNE-P), dice que en esta pandemia les ha tocado a los maestros contribuir con bienes y persona y un ejemplo de ello es que de sus sueldos mermados y atrasados deben cancelar el servicio de Internet y los planes de las diversas plataformas tecnológicas.

Sobre si ha habido capacitación oficial, el dirigente dice que cada profesor por cuenta propia se prepara en temas relacionados con la comunicación digital y el teletrabajo. Lo hacen vía virtual, webinars, YouTube, entre otros, y de manera diaria.

Sin aulas ni pizarrones virtuales

El Gobierno Nacional, en criterio del presidente de la UNE de Loja, Gilbert Granda Romero, implementó la educación virtual, sin que hasta la fecha haya manifestado con cuántas aulas y pizarrones virtuales se cuentan para su manejo.

Asimismo, dice que en el país el Internet es pésimo  y que ello genera inconvenientes a los estudiantes y docentes. Para superar esto, manifiesta que, sufragando de su sueldo, contratan planes de telecomunicación, así como se ven empujados a usar sus propias herramientas tecnológicas.

También revela que, a más de los profesores, los propios alumnos y padres de familia, tras la nueva forma de impartir las clases, por la pandemia, debieron ser capacitados por el Estado en el campo virtual y no hacerlo en forma empírica y tradicional.

Sin Internet ni herramientas

A decir de la maestra, Talita Castillo, quien trabaja en el cantón Chinchipe, frontera con el Perú, perteneciente a la provincia de Zamora Chinchipe, es lamentable las vicisitudes que encaran los docentes en el sector urbano, principalmente, cuando cuentan con un solo computador y, siendo también padres de familia, necesitan para sus hijos.

En el área rural, el panorama es más complejo para el profesor, en vista que no se cuenta con un computador, peor aún señal de Internet. “Además, la ubicación geográfica es irregular, lo cual hace imposible disponer del servicio que lo pagamos nosotros mismos”, precisa.

Una propuesta en la UNL

La catedrática de la carrera de Comunicación de la Universidad Nacional de Loja (UNL), Érika Lucía González Carrión, plantea un proyecto de vinculación con la sociedad desde la Alma Máter local, que está en proceso de elaboración para su análisis, aprobación y ejecución.

Consiste como UNL brindar capacitación en temas de competencias digitales docentes a los profesores de escuelas y colegios de la ciudad de Loja, con énfasis en aquellos de sectores rurales, ello en una primera fase; y, más adelante, extender a la provincia.

“La idea nace por la necesidad que los docentes tengan un dominio de herramientas digitales. La metodología del ‘Yo te enseño’ contribuiría a generar una cadena de aprendizaje, en donde docentes y estudiantes capacitados transmitan sus conocimientos a los demás con el aval de la UNL y el apoyo de la Fundación FIDAL y UNESCO”, dice Érika González.

‘Cursos virtuales por sus propios medios’

Los docentes han tenido que autoprepararse  para conocer el manejo de herramientas virtuales. Algunas instituciones han capacitado en didáctica de estrategias virtuales.

Los maestros de educación media han seguido por sus medios cursos virtuales. Los recursos virtuales son un medio, no el aprendizaje y no un fin. Falta capacitación en estos temas que debe hacerlo el ente rector.

Algunos docentes han realizado un gran esfuerzo para aprender. En este tiempo, las herramientas virtuales de emergencia han sido  vitales.

Richard Eduardo Ruiz Ordóñez,

psicólogo educativo y rector del Instituto Tecnológico Superior Loja.

CLAVE

Loja trabaja con dos regímenes: Sierra y Costa.

PARA SABER

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