En memoria de Francisco Sarmiento B.

En las aulas lasallanas aprendimos a leer y escribir las primeras letras, pero también los valores que nos han orientado toda la vida. Siempre recordamos con gratitud y cariño a los Hermanos Cristianos, a nuestros maestros y excompañeros. Con ellos compartimos nuestras primeras experiencias, nos nutrimos de sabias enseñanzas y nos llenamos del espíritu solidario de San Juan Bautista de La Salle.

En un nuevo encuentro de la promoción 1971-1977 de la Escuela La Salle faltó Francisco Sarmiento, Panchito como lo llamábamos con cariño. Con él no solo compartimos dichas aulas, sino que contamos con su fraterna amistad hasta el trágico día de su fallecimiento. No estuvo su cuerpo, pero lo llevamos siempre en nuestros corazones.

“Desearía haber muerto yo en lugar de ti” se lamentó el Rey David cuando murió su hijo Absalón; no obstante, comprendió que a las personas no nos corresponde decidir el momento de la muerte. El fallecimiento de Pancho fue un duro golpe para sus familiares y amigos; así como para la comunidad lojana que lo vio nacer, crecer y aportar con sus servicios profesionales.

Recordado Panchito, todavía quedamos en la vida terrenal: dura, lacerante, difícil, pero a la vez bella. Tú ya estás en la vida eterna, disfrutando de la paz y el amor. Algún día volveremos a recordar contigo nuestras experiencias en las aulas lasallanas. Nos reiremos y tomaremos una copa para celebrar nuestro hermoso paso por la vida.

Gustavo Ortiz Hidalgo

gortizhidalgo@yahoo.com