El problema de Níger

Los procesos de descolonización a lo largo y ancho del planeta hoy más que nunca están tomando fuerza. Ahora que surge la posibilidad de un nuevo orden mundial multipolar es hora también de que cese el saqueo y la dependencia en todo sentido.

El reciente golpe de Estado en la república de Níger para deponer al presidente Bazoum no es un caso fortuito, tampoco es una incursión de intereses externos al gobierno, nació desde dentro para poner un freno a un gobierno entreguista de los recursos naturales. Es patético que un país rico en recursos naturales como oro, petróleo y uranio, sea considerado como uno de los más pobres del planeta. Francia, que desde hace siglos ha administrado (¿saqueado?) a la nación africana explota su uranio y el 80 por ciento de la electricidad producida por las plantas nucleares del país europeo, dependen del uranio que extrae de Níger. Paradójico y absurdo que este país del Sahel en donde muy pocos tienen acceso a la luz eléctrica, aporte en gigantescas cantidades a la producción de luz a un país lejano.

La fiebre por los recursos de otros países se vuelve agresiva cuando éstos quieren poner un pare a la historia de la explotación indiscriminada. No se entiende cómo por ejemplo Francia que ostenta la tercera reserva de oro a nivel mundial, sea un país que no posee minas de oro. ¿De dónde lo llevaron?

El problema de Níger es solo un pequeño ejemplo de lo que ocurre en África, en América Latina, Asia y Oceanía. Gigantescos recursos naturales al servicio del desarrollo occidental sin esperanza alguna para los ciudadanos de la periferia. El nuevo orden mundial multipolar que se propone desde las economías emergentes pondrá fin a siglos de abuso y de saqueo alrededor del planeta.

Hever Sánchez M.

@Hever_Sanchez_M

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