El hogar de esta pareja, él ecuatoriano y ella estadounidense, es un espacio bilingüe, donde se habla inglés y español.

Vocación es la palabra clave en la vida de Byron Jiménez y es a través de la educación que él ha encontrado la felicidad, tanto en su afán de servir a la comunidad, como en lo sentimental.
Y es que esa misma pasión por enseñar la comparte con su esposa Melody Waters, quien tiene una herencia de educadora, porque sus padres también se dedican a la docencia.
Byron Jiménez Gaona nació en Amaluza (cantón Espíndola) y sus primeros pasos los dio en la ciudad de Loja, localidad en la que reside desde que tenía poco más de un año de vida. La primaria y secundaria las cursó en esta urbe, graduándose como bachiller en el colegio Bernardo Valdivieso. De un hogar, como muchos, con necesidades económicas, Byron trabajó desde los 12 años y su primer empleo fue en una panadería, también laboró en construcción y en restaurantes, oficios que le permitieron sumar conocimientos y habilidades que hoy las aplica en los procesos de enseñanza que lleva adelante.
Desde siempre se sintió atraído por estudiar una lengua extranjera y a los 17 años empezó a aprender el idioma inglés, en la academia Fine Tuned English, donde completó su formación durante cinco años. A la par de esa pasión por el inglés también crecía su interés por la enseñanza y empezó a tener oportunidades, al principio en calidad de docente de reemplazo, con apenas 21 años. Por ese afán de convertirse en educador, siguió varios cursos y obtuvo certificaciones que le permitieron ser docente de Inglés, primero en una escuela particular de la localidad, donde permaneció seis años. En este plantel, tuvo la oportunidad de trabajar con infantes, enseñaba Inglés y también Ciencias Naturales, reafirmando así su pasión por la enseñanza.

En la actualidad
Hace tres años, cuando Byron contrajo matrimonio con Melody Waters, también decidió dejar de laborar en el plantel particular, para “juntos construir algo nuevo”. Y el mismo día que tomó la decisión de cambiar de trabajo, por la tarde, recibió una llamada de la academia Europeek Center, institución que le abrió las puertas para que continúe con su pasión de enseñar.
Byron reconoce que para muchos el Inglés no es una de sus materias favoritas, por eso entre sus mayores satisfacciones está que sus alumnos, especialmente los niños, empiezan a sentir cariño y el deseo de aprender este idioma extranjero.
“Mi objetivo principal es formar niños bilingües”, menciona el educador, quien, a más de ser docente en Europeek Center, también brinda clases privadas de Inglés a niños que lo requieren.
Matrimonio
Melody nació en Kansas, en el corazón de los Estados Unidos, en un hogar donde su madre enseña inglés como segunda lengua a migrantes que arriban a su país desde distintos puntos del mundo; mientras que su padre es docente de música, al igual que muchos integrantes de su familia que están dedicados a ser profesores.
Y aunque en su infancia nunca estuvo en sus planes convertirse en profesora, Melody escogió este camino, el mismo que con el paso del tiempo la trajo hasta Ecuador, donde ha tenido la oportunidad de ejercer la docencia en academias privadas e igual de forma particular.
“Fue Dios quien unió”, dice Byron respecto a su matrimonio con Melody, enfatizando que la enseñanza del Inglés fue la herramienta y conexión para que esta pareja una sus vidas.
A ellos los conocen como la pareja bilingüe, porque, así como dictan clases de inglés a quienes desean aprender un nuevo idioma, también enseñan español a personas extranjeras que lo requieren, y de todas las edades.
Sus primeros diálogos fueron precisamente en el ámbito de su labor como educadores y hubo una conexión inmediata. Y, aunque Melody tuvo la oportunidad de conocer otros sitios del país, asevera que se enamoró de Loja, resolviendo quedarse en esta ciudad, decisión que la hizo conocer a sus padres.

Byron y Melody, por alrededor de un año, mantuvieron una relación de amistad y luego empezaron a salir como pareja, lo cual tuvo como desenlace feliz, un matrimonio que lleva más de tres años. Y en la mente de ella siguen presentes las palabras de un familiar cercano, cuando vino a Loja para el matrimonio, quien le dijo: “aquí perteneces Melody”.
Y la decisión de esta pareja bilingüe es quedarse a vivir en este país, porque para ellos más allá de la situación económica lo importante es la familia y poder servir a la comunidad con su talento, así que han preferido vivir el “sueño ecuatoriano”.
CLAVE
- Viajar es otra de las pasiones de esta joven pareja y su prioridad ha sido conocer, primero, la mayor parte del Ecuador.
- En el hogar de Byron y Melody hablan exclusivamente en inglés, pero fuera lo hacen en español, porque su mundo está compuesto por los dos idiomas.
- Byron está decido a formar niños bilingües y esto lo ha comprobado con experiencias propias, porque ya ha trabajado con niños de tres y cuatro años.
- Son una pareja activa, que dedica tiempo a la actividad deportiva.
- Europeek Center es la academia donde, actualmente, Byron Jiménez comparte sus conocimientos.
RECUADRO
Contribución social
Como parte de su compromiso con la sociedad, Byron y Melody también han compartido sus conocimientos y enseñanzas, beneficiando, a través de un programa bilingüe, a niños y jóvenes del barrio lojano Víctor Emilio Valdivieso (Tierras Coloradas), donde también enseñan valores bíblicos cristianos.