Ahora… la clase intelectual y cultural

Para reconstruir la democracia e institucionalizar el país como lo hizo en su momento el lojano: Doctor Isidro Ayora Cueva, no basta que se activen las Fuerzas Armadas y junto a la Policía ejecuten las acciones tendientes a dar seguridad en las calles del país y a recuperar el control de los Centros de Rehabilitación Social de nuestra patria. Se requiere del concurso de la clase intelectual y cultural del Ecuador, esa élite académica, cultural; políticos serios sin dependencia partidista que debería contribuir en forma cívica y patriótica en la refundación de la patria. Decía Nahomi Klein: […] “La democracia no es solamente el derecho a votar, es el derecho a vivir en dignidad.” […] Para que esta dignidad sea parte de nuestro diario vivir, necesitamos que las clases intelectuales, políticas y académicas dejen su zona de confort y sean parte del cambio profundo que requiere el Ecuador.

Los partidos políticos perdieron su identidad y el rumbo social que los identificaba; las instituciones manejadas por los dueños de esos partidos políticos en decadencia; las instituciones del estado cooptadas por el dominio de las mafias narco delictivas internacionales; y, una metástasis de corrupción globalizada… conclusión: “un estado fallido”. Frente a esta realidad, el último recurso que le queda a la sociedad ecuatoriana es la participación decidida de esta reserva moral, intelectual y académica que se ha mantenido al margen de la conducción del estado, que dedique su aporte cívico a la patria y trace una hoja de ruta encaminada a institucionalizar nuevamente el estado. Por algo Roberth Hutchins decía: […] “La muerte de la democracia no será debido a un asesinato repentino, será una extinción lenta, mediante apatía, indiferencia y desnutrición.” […] Y precisamente en esa etapa de la metástasis estamos los ecuatorianos… contemplando la destrucción de nuestra patria.

Aún nos queda un hálito de fuerza y esperanza para unir nuestras voluntades y entre todos trazar la ruta de la recuperación de cada una de nuestras instituciones. Hagamos este llamado colectivo y juntos destruyamos la corrupción, la politiquería y el desgobierno que vivimos; para que esto suceda les deseamos: …buen viento… y buena mar.

Lenin Paladines Salvador            

leninbpaladines@hotmail.com

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