A propósito del Día del Periodista Ecuatoriano

Como todas las profesiones, el ejercicio del periodismo exige no solo amplios y suficientes conocimientos y una buena práctica, sino una sólida base moral y ética. Pero quizá aún más en esta profesión considerando la influencia que ejerce, directamente, no solo en el pensamiento de la ciudadanía y la opinión pública, sino en las conductas sociales que se producen y reproducen a diario en la estructura social.

No obstante de ello, que como enunciado retórico y como el ´deber ser´ suena bien, la realidad ecuatoriana, lamentablemente, es otra. Quizá los periodistas que cumplan con esos presupuestos sean muy escasos, frente a un ejército de sicarios verbales que, en sus propósitos de destilar odio o de bailar al mejor postor, ignoran por completo el código deontológico de tan digna profesión. Otros, en cambio, sucumben ante la ignorancia, aunque lo verdaderamente grave no es el desconocimiento, sino el nulo interés que tienen por superarlo. Y otros, por último, hacen de su profesión el arma vulgar de la polémica y el sensacionalismo que tanto vende y del que estamos hastiados.

Sea cual sea el escenario, lo cierto es que resulta terriblemente perjudicial para una sociedad como la nuestra, en la que precisamente los que no merecen ser llamados periodistas, tienen quizá la mayor credibilidad. Sí, los mismos que pactan muchas veces con el poder político para callar o para hablar en exceso, o los mismos que lanzan ideas vacías sabiendo que no tienen ni el mínimo sustento. Frente a ese grupo están, sin embargo, aquellos que, inspirados en el legado de Espejo, honran cabalmente su profesión y, por ende, la opinión pública. Aquellos periodistas que resisten muchas de las veces a su propio círculo y también al tipo de periodismo que hoy por hoy se cultiva en el Ecuador. A ellos, mi saludo reverente y mi reconocimiento como articulista y ciudadano por hacer de la preparación, la decencia, la ética, la moral y la transparencia los artilugios con los cuales moldean diariamente su pensamiento y accionar de periodistas.

José Luis Íñiguez Granda

joseluisigloja@hotmail.com

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