Previo a este ensayo creemos fundamental revisar pasajes de nuestra historia colonial y republicana; ese contexto histórico nos recuerda hechos que delineaban un Ecuador naciente, diverso, plurinacional y multiétnico. Así: entre 1533 y 1820 se da la conquista de la Real Audiencia de Quito y con ella el imperio de las encomiendas, el coloniaje imperial traducido en la imposición de costumbres culturales, religiosas y políticas, así como las leyes de Indias cuyo fin era promover un marco jurídico que legalice la conquista.
En la época republicana entre los años 1820 y 1950 se consolida el caudillismo político ecuatoriano con el bipartidismo de Conservadores y Liberales, este bipartidismo representaba la élite económica y política del país; los conservadores considerados los hacendados de la época y los liberales los latifundistas del momento. De esta manera imperaba el poder en aquella época producto de la explotación de huasipungueros y montubios. Entre 1920 y 1930 el Partido Socialista y el caudillismo de Velasco Ibarra; el capitalismo aún era incipiente y la corriente socialista estaba liderada por valiosos escritores e intelectuales ecuatorianos, en particular la generación de los 30, llamados: “Los cinco como un puño” (José de la Cuadra, Enrique Gil Gilbert, Joaquín Gallegos Lara, Demetrio Aguilera Malta y Alfredo Pareja Diezcanseco; Benjamín Carrión los llamó “el grupo de Guayaquil”; a este notable grupo de intelectuales de corte socialista se sumaron luego Alberto Ortíz, Jorge Icaza, el lojano Ángel Felicísimo Rojas y Pedro Jorge Vera.
A partir de 1960 se genera una oleada de partidos derivados de estas corrientes políticas, se crea el PSC, como fracción conservadora; nace el populismo del CFP y el sistema partidista entra en crisis luego del quinto Velasquismo, dando paso a los gobiernos militares. En 1977 se crea la DP como ala conservadora y de los liberales se forma el FRA; en 1975 nacen la ID, el Partido Demócrata y el MPD. El CFP llega al poder en 1979 y Roldós forma el PCD, tras su muerte nace el PRE. En 1996 PK plantea una nueva tendencia de izquierda y se consolidan cuatro vertientes políticas: PSC, DP, ID y el PRE. Para el año dos mil se origina una nueva crisis de partidos y del populismo nace el PRIAN de Álvaro Noboa, el PSP de Lucio Gutiérrez. En 2006 se crea Alianza País que se vuelve un poder hegemónico y luego de la Constitución de 2008 se crean nuevas reglas dando paso a la venta de bases de datos para formar nuevas corrientes partidistas. Hoy compiten 234 organizaciones en todos el país y el sistema de alianzas ha dado paso a una metástasis de partidos y candidatos que, para el 29 de noviembre próximo, se disputarán un puesto entre los mismos agnados y cognados sin diferenciación de ninguna clase, dicho con propiedad: “democracias corruptas con el voto popular”; para que esto termine les deseamos: …buen viento… y buena mar.
Lenin Paladines Salvador
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