Un barrio de la ciudad de Loja convive junto a un derrumbe de grandes proporciones 

Las aguas servidas corren sobre la calzada. Los afectados cuentan que el alcalde Quezada y sus jefes departamentales van al sitio, observan, toman fotografías y se van.  

El daño viene presentándose desde inicios de este 2025. Hay desesperación.
El daño viene presentándose desde inicios de este 2025. Hay desesperación.

En el barrio Pío Jaramillo Alvarado, parte alta, ubicado al occidente de la ciudad de Loja, contiguo a la avenida Eugenio Espejo, el peligro acecha a cada instante. Un enorme deslave tiene inquietos a los habitantes y, al mismo tiempo, enfadados con el Municipio que no ofrece salida alguna.

Deslave, en enero pasado

En el lugar, un derrumbe de grandes proporciones se produjo en enero de 2025 y, pese al tiempo transcurrido, el Ayuntamiento, a través del alcalde, Franco Quezada Montesinos, no ha solucionado la problemática de sus moradores. Al menos, cinco viviendas se encuentran en riesgo, una de ellas colapsó. Por el lugar, según cuenta una ciudadana, quien pidió la reserva de su nombre, bajan las aguas servidas, poniendo en grave riesgo la salud de la población, particularmente de niños y adultos mayores.

El problema, a decir de la moradora, tiene su origen en el alcantarillado sanitario que se encuentra en mal estado, por tanto, se filtran las aguas residuales, así como fluye de la tierra agua, especialmente de una peña del sitio.

“Hemos reclamado una infinidad de veces al Municipio que sí ha enviado maquinaria para únicamente remover la tierra, pero no la desaloja, Gestión de Riesgos viene, pero solo a darse una vuelta”, expresa la perjudicada, quien advierte que están decididos los habitantes a tomar medidas de hecho.

Daño sí se puede arreglar

La afectada cuenta que su vivienda es ocupada por nueve personas, cuyos días y noches son complicados porque temen que el deslave destruya la infraestructura con las secuelas fáciles de imaginar.

“Este daño, a diferencia de otros que se han presentado en la ciudad, sí puede ser arreglado”, asegura, al tiempo comenta que el último sábado, 28 de junio de 2025, llegaron al sitio el alcalde Franco Quezada y sus directores departamentales, pero “únicamente se dieron una vuelta, tomaron fotografías y se fueron por donde llegaron”.

Otra moradora cuenta que las aguas residuales corren por la vía desde hace unos cuatro meses, tras el arribo de maquinaria al sitio que más bien destruyó la red de alcantarillado. Insiste que los funcionarios municipales ofrecen arreglar el daño, pero no concretan, pese a haber vivido la ciudad unos 15 días de verano, pero nada realizaron.

Calle Colorados

La afectada comenta que no ve difícil el trabajo que se puede realizar allí, especialmente en la calle Colorados “Exijo que el Municipio intervenga de manera urgente porque no podemos seguir viviendo con el peligro y las aguas servidas que corren sobre la calzada”, precisa, al tiempo cuenta que sus nietos, desde hace aproximadamente dos meses, se encuentran con sus vías respiratorias afectadas.

  • VOZ 

El Municipio llevó del barrio hasta muestras de tierra para el análisis, pero no conocemos aún los resultados”,

Habitante

Exigimos que las autoridades municipales actúen y no solo lleguen al barrio a tomarse fotografías y luego se van”,

Moradora del barrio

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