El proyecto de ley para desarticular la economía criminal enviado por el Presidente de la República a la Asamblea Nacional, y calificado como urgente en materia económica, prevé el reconocimiento oficial del conflicto armado interno a través de un decreto ejecutivo que deberá sustentar el Primer Mandatario con las razones que lo llevan a tomar esa decisión.
Como se conoce, la declaratoria de un conflicto armado no internacional no obedece a la sola decisión de un Presidente de la República decretarlo, sino que, de conformidad con el derecho y reglas internacionales, se deben cumplir requisitos que permitan identificar, precisamente, la existencia de grupos armados no estatales, convertidos en fuerzas armadas organizadas, con capacidad para generar hostilidades con un mínimo de intensidad, además de ejercer un control territorial.
Este hecho resulta fundamental probarlo en tanto es el sustento del actual proyecto de ley que, por otra parte, ha recibido cuestionamientos como aquello de la figura del indulto presidencial anticipado de personas procesadas penalmente por hechos relacionados con el conflicto; así como que el Bloque de Seguridad pueda disponer la detención con fines investigativos de personas; la no aplicación de la prisión preventiva ni otra medida sustitutiva para miembros activos de la Policía Nacional o Fuerzas Armadas que intervengan en hechos que se investigan relacionados al cumplimiento de su deber dentro del conflicto armado interno. A esto se suma, entre otras cosas, aquello de ejecutar allanamientos sin necesidad de orden judicial.
Ciertamente, el enorme poder que se le entregaría al Bloque de Seguridad, así como la protección especial que gozarían los miembros de la fuerza pública en un escenario de conflicto armado no internacional (aún por justificar su real existencia) podría afectar los derechos fundamentales de las personas y pone en entredicho la vigencia del Estado constitucional de derechos y justicia en el país.
Entonces, hay que abordar este proyecto de ley con la madurez y responsabilidad que la hora exige.
Giovanni Carrión Cevallos
@giovannicarrion