Las redes sociales han acelerado la forma en que compartimos información, pero ¿a qué precio? En Ecuador, la crisis energética nos ha mostrado que comunicar no es suficiente; se trata de construir confianza. Los apagones recientes han desnudado un problema de fondo: la falta de liderazgo en la comunicación oficial. La ciudadanía ha recibido horarios de cortes eléctricos que, en su mayoría, no se han cumplido, creando confusión, frustración y una creciente incertidumbre.
En momentos como este, no basta con emitir comunicados. La gente necesita claridad y certidumbre. Un liderazgo real, ya sea en el sector público o privado, entiende que la comunicación no es solo un mensaje, es un compromiso con la verdad. A las instituciones encargadas de gestionar esta crisis les corresponde asumir un rol de transparencia, y la planificación debe reflejar esa promesa de coherencia y respeto hacia quienes se ven afectados por las decisiones que se toman.
Este escenario nos recuerda que la palabra tiene valor sólo cuando genera confianza. En tiempos de crisis, no se trata de hablar más, sino de “hablar espeso” como dicen los antiguos. Las personas no solo necesitan respuestas rápidas, sino la seguridad de que esas promesas se cumplirán.
Como líderes, es importante elevar nuestros estándares de comunicación. La transparencia no es opcional, es el único camino para recuperar la credibilidad y confianza a las puertas de un proceso electoral.
Marlon Tandazo Palacio
www.marlontandazo.com