Corrupción, narcotráfico y derecho penal

La corrupción y, una de sus aristas, el narcotráfico son los productos más acabados del capitalismo; no son una anomalía o enfermedad dentro de este sistema, sino una de sus consecuencias. La estructura mental que el capitalismo generó en las personas es principalmente la de crecimiento económico, ganancia, acumulación de riqueza a toda costa. Para lograr este objetivo de lucro inmediato el camino más corto o atajo es a través de la corrupción. La corrupción tiene dos características: 1. es una red, 2. es un sistema (Maldonado, 2019). Es una red compleja porque tiene nodos y nexos; es decir, los nodos lo conforman las personas individuales comprometidas con actos de corrupción (p.ej. narcos como Fito, el político X, el traficante de personas Y, entre otros); en cambio, los nexos lo constituyen los poderes obscuros que están por detrás: empresas, colectivos, clanes, grupos familiares que dan o reciben dinero o prebendas de cualquier tipo.  El derecho penal actual solo sabe de nodos, es decir de responsabilidad penal individual, por eso la ineficacia y lentitud en sancionar a personas corruptas.  El derecho penal debe saber, además, de nexos, es decir de responsabilidad penal colectiva para que identifique y sancione a clanes, grupos familiares, empresas corruptas y demás; para lo cual se requiere de nuevos tipos penales y procedimientos. Por último, la corrupción es un sistema porque los clanes corruptos tienen una capacidad enorme de informarse de costos, oportunidades, beneficios y saben aprovecharlos. Por ende, Ecuador debe ingresar con urgencia a la sociedad de la información que hoy vivimos (llamada también sociedad red o sociedad del conocimiento), y aprovechar las tecnologías convergentes para combatir el sistema corrupto que se aprovecha de la deficiente capacidad de información y conocimiento. Hay que invertir en las NABICS (nanotecnología, biotecnología, tecnologías de la información, tecnologías del conocimiento y la “S” conocida como dimensión social de las tecnologías) y no perder el tiempo en consultas populares espurias.

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *